Me llama la atención que perpetuamente que leo exposición interraciales son narraciones realizadas por personas generalmente blancas contando sus experiencias con gente de color o de otras razas, por eso me he decidido a contar algunas de mis vivencias, para que se tenga una percepción desde el diferente lado de la orilla. Debo decirles que soy negro tal el ébano, mido 1.70, sesenta y siete Kg. y un cuerpo forzudo a doctrina del ejercicio y un alto constituyente hereditario, no soy un jamelgo de 30cm de verga como los que describen en otros descripción, pero estoy bien abastecer. Era un sábado por la tarde y yo tenia disminuido que hacer, pense en transferir un par de películas y relajarme en mi apartamento mientras llegaba la anochecer y se presentaba un mejor plan, en eso suena mi teléfono, era Sofía, una amiga con la cual tuve una tala relación hace unos años pero que no funciono debido a que los dos vivíamos en mundos completamente diferentes, nunca pasamos de besos y caricias, en ese entonces ella solitaria quince años y yo 20, desde entonces hablamos de vez en en el momento que por teléfono, pero rara vez nos vemos, pero somos buenos amigos, además ella esta estudiando una ingeniería y de vez en en el momento que me hace consultas, como en esta ocasión, me pregunto si podía pasar por mi casa para que le ayudase con un problema, Yo acepte, ahora que no solitaria mucho que hacer, tanto les había dicho. Media instante en seguida llego a mi casa, venia vestida con un top de color azulete que dejaba ver su abdomen plano, un jean descaderado y su cabello negro y largo hacia contraste con el blanco de su piel, sus ojos color miel estaban enmarcados en los cristal que utiliza. -pasa- le colgante con la vos entrecortada gamuza el espectáculo que tenia frente a mí. Explicarle el problema efectivamente no tomo mucho años actualmente que era sencillo de la matemática básica propia de una ingeniería, en el momento que terminamos ella me pregunto que pensaba hacer ese resto de tarde, yo le respondí que alquilaría una película y luego pensaría que hacer, me pregunto si podía acompañarme y yo le respondí que seria un honor. Fuimos a una videotienda cercana, alquilamos una película, compramos unos pasabocas y regresamos a mi estudio, nos acomodamos en mi escaño e hicimos correr la película, escaso a corto nos fuimos acercando mas, ella apoyo su cabeza en mi pecho y yo aproveche para acariciar su cabello (que es hermoso), luego acaricie su rostro, disminuido a exiguo levante su perilla hasta que nuestras miradas se cruzaron, retire sus lentes y le di un largo besuqueo, al cual ella correspondió iniciando un juego con nuestras lenguas, luego volvió a apoyar su cabeza en mi pecho y continuamos viendo la película. Pasaron tanto cinco minutos cuando siento que introduce una de sus manos por debajo de mi blusa y comienza a acariciarme el abdomen, su mano descendía mas y mas a cada momento, corto a exiguo fue metiendo sus delicadas manos por hipo de mi pantalón, acaricio mi zona púbica y continuo inclusive sujetar mi falo que actualmente estaba duro tanto cantil, justo en ese momento me volvió a mirar y quede estancado, jamás primitivamente había visto esa expresión en su faz, yo perpetuamente la había concebido a modo una pupila tierna, pero en ese momento pude ver su cara de lascivia, había sufrido una metamorfosis inverosímil se incorporo escaso a carente falto soltar lo que tenia sujeto bajo mi pantalón, con su otra mano acaricio mi mejilla y me beso intensamente, ese besuqueo me hizo reaccionar y de inmediato la tome por la cintura y le di la vuelta colocándola bajo de mi, la seguí besando y comencé a acariciar sus tetas por arriba de su top, rápidamente ella se lo comenzó a quitar, dejando ante mi un par de hermosos senos no asaz grandes pero perfectamente redondeados. Comencé a chupar tal un loco, exiguo a exiguo fui descendiendo por su barriga, desabroche su jean y se lo finta, bese sus muslos acercándome exiguo a poco hacia su genitales, note a modo la niebla había acometer esa pequeña tanga que llevaba puesta, ese olor aproximadamente hace que me vuelve loco, poco a escaso se la finta y de inmediato comencé a devorarla, jugué con su clítoris por un momento, sumergí mi lengua en su matriz, estuve así por un santiamén, ella solo se movía y pedía mas, introduje dos índice en su vagina, luego terceto, los retire e introduje uno en su culo, mientras con mi lengua seguía jugando con su clítoris, un temblor invadió su cuerpo, se convulsiono un disminuido y me regalo líquidos en gran cantidad. Me puse de pie y la observe acostada en el canapé con la cara roja, pero satisfecha, abrió sus ojos y se sentó, dirigió su mirada al tremendo bulto que se había formado en mi pantalón y comenzó a acariciarlo por además de este, luego me quito el pantalón con todo y ajuar interior, liberando al esclavo de su jaula, empezó a masturbarme suavemente y me sentó en el asiento, se arrodillo frente a mi y comenzó a hacerme una fastuoso borrachera, sus labios recorrían mi miembro de arriba abajo, su lengua jugaba con mi cabeza y con la otra mano me masajeaba los testículos, debo aceptar que es una experta en eso, duradero así por un momento, pero cada vez con un ritmo mas rápido, sentí que me venia, le pedí que se detuviera, pero ella siguió, solo se detuvo un momento me miro a los ojos y me dijo "Esto es todo o nada", ininterrumpido aplicándome esa embriaguez inclusive que no soporte mas y llene su boca de cuajada, ella la libro toda, no dejo escapar una gota, efectivamente fue todo o ausencia. Aunque ulteriormente de eso no dejo de mamar, mi pene prontamente recupero toda su potencia, me puse de pie y ella además, nos besamos, luego puse una de sus piernas sobre el sofá, acaricie su matriz la penetre escaso a exiguo, se sentía mas caliente de lo habitual, comencé a bombear suavemente, con mi mano sujete la anca que estaba en el piso y la este, ella se aferro a mi testuz y iniciamos a hacerlo de esa manera, estuvimos así por un lapso inclusive que sentí que mis piernas comenzaban a cansarse, la acosté sobre el canapé y seguimos con la faena, lo hicimos en tantas posiciones que explicarlas me tomaría mucho ciclo, sentí que se convulsiono un par de veces mientras lo hacíamos finalmente, estando ella sobre mi, sentí que me venia y se lo colgante, nuevamente ella me miro pícaramente y me dijo nuevamente "todo o nada", me vine en su interior y sentí tanto sus paredes vaginales ejercieron presión en mi bálano, en seguida después mas jugos salieron de su interior y me bañaron los testículos, se dejo caer sobre mi y nos abrazamos. Me confesó que el data primero había concluir con su novio, que este era un chico precoz y jamás la había llevado al clímax, que había hablado con Natalia (una amiga de ella con la cual tuve relaciones en diciembre pasado) y le había contado todo lo que hacíamos, que desde ese momento había estimado hallarse conmigo, ese sábado no salí, lo hicimos toda la tenebrosidad. Un data a modo todos me disponía a cambiar las sabanas de un cuarto que me habían asignado, pero ese cuarto tenía poco en diferente, actualmente que entrabas y olía a una rica enjuague de un auténtico hombre, al estar cambiando las sabanas y oler esa loción tan rica, comencé a excitarme y a sobarme sobre las biquini, tan solo el olor me producía cierta evocación. Al concluir salí de la habitación, pero yo sabía que tarde o temprano yo regresaría. Una tinieblas como cualquier sonó el teléfono de la recepción, era el comensal de aquella habitación, quería que se le subiera una ampolla de martín, el más caro del albergue. Yo me ofrecí a subirlo, ahora que sabía que esa habitación me provocaba esa emoción, así que decidí ascender preparada con algunas cosas(velas, hachís ,etc). Subía un exiguo nerviosa, pero al llegar a la habitación 513 me calme un poco, pero no dejaba de habitar excitada, jamás en mi vida había estado así. Toque con miedo la portón, espere unos 2 minutos, de repente me abrió un hombre alto, cabello cobrizo oscuro, ojos miel, era un negro excesivo rico(como película pornografica) y un cuerpo delicioso, tenía treinta y cinco años, traía puesta una bata de satén. Me dijo con una aullido sensual y muy ronca: Diego-pasa Yo- muchas gracias ¿dónde le dejo su garrafa? Diego-déjala en aquella mesa Deje la damajuana con miedo, no era bastante frecuente que él me hablara de tú exento conocerme, al momento de dejar la redoma, escuche tanto cerró la salida, voltee en seguida, yo me sentía muy nerviosa, pero a la vez excesivo excitada, no sabía lo que sucedería. Diego se iba acercándome lentamente, al hallarse frente a mí me aferrar de la talle y comenzó a besarme todo el gollete, me sentí tan excitada que no dude en besarlo yo incluso. Sentía tanto mis tanga se mojaban, y como mi pocha se estremecía pausadamente, él mientras tanto me restregaba su miembro sobre mi uniforme, aun tocaba mi pochita sobre las bragas. Lentamente me hecho en la hamaca, yo me moría de los ímpetu pero no podía irme actualmente que estaba realmente caliente y excitada. Él se hecho sobre mi y empezamos a besarnos locamente, yo sentía como me succionaba, pero no me importaba, de súbitamente se me ocurrió una idea, le colgante que se esperara, fui al carrito de servicios y me puse el bebé doll que traía, a él lo desnude y lo afianzamiento de las piernas y muñecas a la catre, luego le vendé los ojos, él se sentía ciertamente nervioso e intrigado Yo- no te asustes, ahorita vas a sentir lo que es una mujer Diego- no estoy acobardado, estoy emocionado Yo- pues prepárate Agarre un bote de chocolate liquido y se lo fui untando en todo el cuerpo, le llene todo el cuerpo de goma, luego le espolvoreé chispas de goma, él gemía lentamente, se le veía la cara de placer, pero al llegar a su falo le unte demasiado bien y para agonizar le puse una cereza. Lentamente fui lamiéndole todo el cuerpo, quitándole el rico bombón, empecé por la cabeza, al llegar a la boca, nos besamos locamente, seguí mi itinerario, baje por su pecho barbudo, mame sus ricos pezones, al llegar a la anca él comenzó a reírse, ahora que sabía lo que seguía, al bajar exiguo a poco llegue a su verga, mmm, que rica, jamás había visto una igual, primero m comí la cereza, yumi! Estaba deliciosa, luego lamí su verga escaso a exiguo, que placer en medio de su piel y el chocolate, mmm, él comenzó a sollozar y me agarraba de la cabeza, me sumía sobre su verga, mientras yo lamía su verga por todos lados, posteriormente fui lamiéndola más y más rápido, Digo gritaba desprovisto parar de la excitación tan grande que tenía, me decía: Diego- si nena, más rápido, venga, haz que me venga, hazlo!!! Yo- en el momento que sientas que te vienes me avisas para habitar preparada para cobrar tu rica caseína. De repentinamente sentí tal una explosión en mi boca, que rico, toda su crema llenaba mi boca, me la trague toda, al agotar de tragarme toda su crema seguí en lamerle el resto del cuerpo, ya que estaba menú de chocolate. Diego- quítame estas esposas, Yo- pero no obstante no acabamos... Diego-ahora me cofia a mí enseñarte lo que es un hombre Inmediatamente le regate las esposas, él se incorporo y me comenzó a besar, ahora era yo la que estaba atada a la cama, tanto de pies como de muñecas, me tapo los ojos y comenzó a besarme todo el cuerpo, al llegar a mi senos los lamió con tanta fuerza que hizo que tuviera un orgasmo, luego se paró y fue por una vela, la prendió y la cera la iba dejando caer por todo mi cuerpo, me ardía pero me excitaba mucho, dejó caer cera en mis pezones, después me los lamió. Después bajó a mi vagina y como yo tenía las piernas abiertas me comenzó a masturbar, primero se lamió los dedos y comenzó a frotar mi clítoris entre ellos, no saben lo que me hacía sentir, sentí como llegaba al paraíso, comencé a gemir muy rápido, sentía como se me iba el aire, ya que él frotaba sus dedos cada vez más rápido. Tuve otro orgasmo, pero esta vez más intenso, luego me comenzó a meter la lengua, sentí como me mordía el clítoris y jugueteaba con él. Al terminar de masturbarme, yo le pedía que me desatara, él muy obediente me desató.    Este relato me he decidido a llamarlo sexo total porque creo que no se puede apodar de otra manera. Al principio fue una imaginación que terminó convirtiéndose en un hecho real. No me sucedió a mí sino a una joven amiga mía. Bueno yo os alusión que soy Isabel una mujer hermosa pero del aglomeración. Ni demasiado delgada pero no exageradamente esbelta. Quizás lo mejor es mi finura. En el momento que tenía 33 años conocí a una amiga llamada exactamente igual que yo, Isabel. Tenía entonces 19 años. El acontecimiento es que es asaz parecida a mí. Tiene más pecho, de curvas más pronunciadas. Tal vez a su edad yo era más bonita pero lógicamente en ese momento ella resultaba más atractiva para los hombres si bien repito que yo gusto muchísimo. Bueno puesto que ésta Isabel conoció en el metro a dos chicos negros, que le resultaron bastante majos. Bueno ambos eran africanos por lo que ni se llamaban José ni Antonio. El que ella llama José era el que tenía mucha labia. Antonio en cambio era más callado. José era ameno pero chabacano y Antonio demasiado misterioso. José medía uno setenta y cinco. Antonio por poco dos metros. Uno tenía 28 años y el ajeno veintisiete Se hizo demasiado amiga de ellos y José le propuso quedar una tenebrosidad. Eran dos desconocidos pero le atraían un arsenal. Y en absoluto había vivido una experiencia así. Por la noche precedentemente de dormir se toqueteaba y tenía una gran ilusión. Se imaginaba lo que iba a pasar en esa cita pero lo curioso es que la estrella no era ella sino yo. Como sabía que yo había tenido experiencias con dos hombres a la vez no se veía a ella misma en la relación sino a mí. Quizás por inestabilidad. Y se identificaba mucho conmigo. Ella es tan multiorgásmica como yo. Por cierto ulteriormente de leer este relato he de contar que me puse más que húmeda y que tuve que masturbarme durante días. Bueno ella se pasó unas terna horas fantaseando esa tenebrosidad y pajeándose desprovisto parar. Se imagino que yo como ella quedaba con José y con Antonio e íbamos primero al séptimo arte. Luego a comer y por último les invitaba a mi casa a tomar unas copas. Tras tomar varios martinis decidíamos tener esa experiencia erótico que tanto estábamos deseando. Chicos, primitivamente que nadie bajemos a la farmacia a por condones- les decía yo. En la apoteca aprovechaba para comprar diferente enemas. De vuelta al firme decía: Nos cofia ponernos estos enemas. Nosotros también- decía José. Es que son gajes del oficio- contestaba yo. Para mí en el genitales la pulcritud es básico. Así que en seguida de los enemas nos metimos por reemplazo en la ducha. Físicamente entrambos eran calvos tanto el negro de Matrix y bastante musculosos. Me decían que pasaban las horas libres en un estadio. Se bajaron los slips y sus penes eran enormes. El de José era muy, demasiado dilatado y debía medir unos veintiun centímetros. El del alto y callado Antonio medía unos 27. Era aerodinámico y parecía un misil. Me desnudaba y comenzaban a magrearme. Me acariciaban las piernas, el culo, la cintura, la espalda, los pechos, los hombros, el cogote, la cara. Y luego me besaban y me lamían las piernas, las nalgas, y las otras zonas del cuerpo. Tenía un escalofrió y me corría de placer. Luego me metía mano y me acariciaban el clítoris. Ambos se agachaban y Antonio me lamía el coño y José el culo. Yo tenía demás clímax. Se levantaron y me besaron en la boca. Antonio me volvía a acariciar el clítoris y luego me metía un dedo y luego dos por la matriz. José me metía un corazón y luego distinto en el culo. No tardaba en llegarme otro espasmo. Me tocaba el canje a mí. La polla de José cerca de no me cabía en la boca. Así es que prefería pasarle la lengua por el cabrito y darle lametones por todo el miembro. La gula hizo que me metiese la polla alargada de Antonio en la boca y episodio seguido tener una nausea. Lo hice varias veces y la afirmación es que me encantaba. Hice un gesto. Chicos daros la vuelta. Lo hicieron. Separé sus glúteos y les metí la lengua en el culo. Esto me encanta. Primero uno y luego el distinto y les mordisqueaba las cachas. Llegó el momento de los condones. Nos fuimos a mi litera del cuarto. Primero José se puso el preservativo y me folló con su chica ancha y larga. Se oían sus jadeos. Y los míos. El acto sexual duro unos diez minutos. También de tener buenos pollones actualmente sabía que los dos eran unos auténticos expertos que habían tenido infinidad de experiencias. Se movía meneando su cadera en círculos y volviéndome loca. Sentía toda aquella entidad dentro de mí y llenándolo todo. Hasta que se corrió. Yo tuve trío. Antonio me metíó su moza infinito. Su forma de follar era metiéndomela hasta el fondo dando de pronto un golpetazo. Era inverosímil. Me corrí otras terceto veces. Al rato nos quedamos los tres dormidos. Al amanecer siguiente se levantaron todo burros de nuevo. Esta vez querían metérmela por el culo. Anteriormente lógicamente me volví a poner un ayuda y me inyecté unto adentro. Tenía que adoptar de por medio la polla larga de Antonio o la ancha de José. Sabía que la de José me iba a hacer mucho daño así que elegía la de Antonio pero por supuesto no metiéndomela hasta el fondo. Se puso el funda. Quedámos de nuevo dos días luego. Por la tinieblas y tras besuqueos y tocamientos Antonio lo volvió a probar en mi culo con el funda puesto. Al mismo espacio me acariciaba el clítoris. Después de cuatro intentos me la metió hasta más de la mitad y ya estaba cachonda perdida. Me gustaba su gallina dentro de mí. Al acariciarme el clítoris tuve un excelente orgasmo que se me reflejó en el culo. Ahora tú José, hoy tú- le colgante. José se puso el condón y me metió su ancha ente. Así me estaban penetrando al mismo tiempo. Lo que más me deleitaba eran aquellos dos cuerpos sudorosos pegados a mí. Los movimientos no fueron mucho bruscos y me hicieron tocar el paraíso. Tuve trío o cuatro orgasmos seguidos. Ellos se corrieron en corto tiempo. Creo que fue maravilloso. Bueno hasta acá es la ilusión de mi amiga y ahora viene la realidad. Isabel quedó con ellos a las cinco y media de la tarde y entraron en el celuloide a las seis. Luego fueron a cenar y pagaron José y Antonio a medias. Fueron encantadores. Bueno lo sigue contando ella... Fueron encantadores pagándome la colación. Después fuimos al domicilio de José. Nos tomamos terna vasos de caldo en la cocina. Después José me propuso que fuésemos a mi casa es decir a la mía pero asimismo la de mis padres. Al principio les colgante que no pero media oportunidad luego les colgante que sí por las ganas que tenía de echar un polvamen con ellos. Mis padres estaban de vacaciones y no volverían hasta dentro de quince días y mi otra novicia ahora estaba casada. Nada más llegar nos bebimos un par de botellas de cava. Me di cuenta de que ellos bebían menos que yo. Primero se desnudaron ellos. El uno y el otro estaban rapados tanto el negro de Matrix. Tenían tatuajes. José tenía unos brazos enormes y algo de barriga pero era habitual dada su fuerza. Antonio, el alto, era delgado y escleroso. Sus músculos daban vértigo. Se sacaron las pollas. La de José parecía la de una bestia sobre todo por el apaisado. Pero la que me puso caxonda perdida (cachonda perdida) fue la de Antonio. ¡Era increíble que tuviese una pene tan larga! ¿Y cómo podía tener parecido erección? Parecía un doncel con poluciones nocturnas. Pues más ganas tengo yo que tú- le joya con mi carita de espíritu celeste. Se tiraron a por mí y manoseándome me quitaron la prenda. Tironeaban sin que me diese espacio a respirar. Pero no me toquetearon atrevidamente lo que demostraba su galantería y su madurez sexual. Una vez desnuda me metí la gallina de José en la boca. Tenía que abrirla íntegramente y me dolía la maxilar. Lo único que podía hacer era absorber. José gimoteaba. La pasión hizo que me fuese a por la moza de Antonio. Me la metí todo lo que pude y me hizo estornudar. Antonio respiraba con fuerza. Los dos negros me sentaron en un canapé y se agacharon. Comencé a suspirar por poco llorosamente. Me daba cuenta de que la experiencia iba a ser excesiva. Cada uno me lamía y besaba los índice de los pies. Incluso las plantas y se los metían inclusive el fondo y succionaban. Yo hoy estaba levitando. Me lamieron ambas piernas hasta llegar por posterior de las rodillas. Allende ya me corrí. Me comieron a besos y lengüetazos los muslos. Se pusieron a succionarme las británico. Me dieron dos orgasmos. Me levantaron y José se puso detrás comiéndome a besos las pompis. Antonio me metió la lengua en el centro y subía hasta cerca de los pechos. Me corrí de nuevo. Subieron el uno y el otro por cada lado del cuerpo hasta llegar a las axilas y las besaron y las lamieron. Las piernas se me doblaban. Mis suspiros o lamentos aumentaban. Tuve dos nuevos orgasmos. Me lamieron los brazos haciéndome tocar el bóveda celeste hasta llegar a las palmas de las manos y luego el reverso y los anular. Uno por uno. Pasaron a mis hombros y tuve un impresión y mi primer clímax que me recorrió todo el cuerpo. Nunca había tenido uno así y tuve miedo. Subieron por el pescuezo y mi convulsión continuaba. Me besaron la cara, me la lamieron y frotaron sus caras contra la mía. Despedían un olor muy penetrante. Me besaron y me metieron sus lenguas una por una y las dos a la vez. No me gustaron sus alientos. Uno me atrapó la lengua. Me dio animadversión. El tercero me lamió el paladar, las encías y hasta los dientes, succionándolos. Tuve un nuevo exaltación. Cada uno se adueño de mis tetas. Las comieron a besos y lengüetazas. Estaban tan duras o más que sus penes. Me succionaron los pezones con rabia. Me encantó y me corrí. Licencia ambas manos por sus calvas. Se agacharon y Antonio me lamía el clítoris y posteriormente metía su lengua en mi coño abierto. Aun utilizaba sus dos manos. José metió su lengua en mi culo y succionó. Antonio además devoraba mi coño. Tuve dos orgasmos simultáneos, tuve diverso pedos vaginales y fastos y eyaculé líquidos por los dos agujeros. Me metieron inclusive terceto índice por cada ojal y entraron con mucha facilidad. Yo actualmente estaba destrozada. José me cogió en brazos y me llevó a la hamaca de matrimonio de mis padres. Me tumbó. Se puso a lamerme el coño mientras Antonio me acariciaba el clítoris. José me besaba en la matriz y eso me gustaba mucho. Tuve un espasmo con agua y un convulsión. Me corría en el clítoris y en la matriz. Me levantaron. Antonio me cogió del mechón y me obligó a chupar la pene de José inclusive en donde pudiese. No podía ni abrir la boca. Tuve una arcada pero me gustaba lo que me estaba haciendo. Después José me engancho y me obligó a tragarme la muchacha de Antonio. Conseguí zafarme llorosa. Tuve una nausea y vomité algo de champán.   ¿Estás bien?- me dijo José.   Los dos sabemos lo que hacemos- me dijo Antonio.   Ambos me besaron en la cara.   Me tiré a por sus pollas. Me deleité metiéndome la de Antonio que llegue a hacerlo hasta el fondo. Antonio jadeaba como un salvaje. Por su polla larga. Me encanta chuparlas y me alternaba con la de José. Ahora si que conseguía que me cupiese más. Dándoles muchísimo placer pero creo que yo gozaba más aunque ellos no lo sabían porque por unos instantes conseguí controlar mis suspiros. Disfrutaba una barbaridad. Paladeando el sabor de sus pollas. Mis ojos estaban enloquecidos. Yo ya no era dueña de mi misma sino una muñeca. Un objeto al servicio de dos machos morenos.   Uno de ellos me cogió de nuevo del pelo haciéndome un moño y me obligó a comerle el culo al otro y luego cambiamos. Sus culos estaban llenos de pelos. Pero a mí me daba igual. Esos culos me enloquecían. No quería que dejasen de apretar mi cara contra esas nalgas. Luego les chupe los huevos succionándoselos y haciéndoles daño.   José me metió la polla entre mis tetas y las estrujó. Sus manos apretando eran lo mejor. Noté que se corría y me ponía perdida. Su semen se derramaba y me había llegado hasta la barbilla. Al correrse sus gemidos se convirtieron en un gruñido viril intenso.   Se quedo sentado en el suelo y se la meneaba esperando que su polla resucitase. Antonio fue a por mí. Me la metió. Lo hizo lentamente y con suavidad. Se levanto y fue al cuarto de baño. Me levanté y cogí un vaso de unto. Le unté en su glande. Me encantaba cogerlo. Me volvía loca. Tuve otro convulsión. Sentí el placer que él sentía por tocárselo y el que yo sentía al tocarlo. Dos energías al mismo tiempo. ¡Alguien con ese bálano tiene que sentir mucho placer pero también lo siente el que lo recibe! Me volvió a penetrar con suavidad. Luego comenzó a dar esos tremendos golpes provocándome orgasmos internos. Esa forma de follar era estupendo. ¡Cómo lo estaba pasando! ¡Qué bonita es la vida! Llegaba hasta el fondo. Sus jadeos terminaron convirtiéndose en gritos. Al hacerlo me caía además su sudor poniéndome perdida. Parecía un pugilista. Mis sollozos se convirtieron en alaridos. Así hasta que eyaculó. Note su corrida. Fue deliciosa su mojada. José ahora la tenía dura. Se levantó y aun me folló. Hacía esos movimientos en círculos, con su chica colosal adentro de mí. Mis alaridos sonaron y no los podía parar. Los vecinos actualmente me conocían. Pero nunca habían sonado así. Los gemidos de José se convirtieron en gruñidos continuos. Su sudor me caía sobre el cuerpo. Su olor me daba aborrecimiento. De pronto noté que Antonio se quería unir a la fiesta. Me levantaba y me metía anular en el culo. ¿Que pretendía...? No le dejé. Era parecido su salidez que terminó metiéndomela por la matriz. Así tenía sus dos pollas en mi calado y ardiente coño. Por cierto la cama estaba empapada lo evocación bien y estábamos pegajosos. El olor me sofocaba. Pero volví a perder la razón. José sobre se movía tal si bailase y sub Antonio la metía en estocadas. Fue entonces en el tiempo que los gruñidos, los gritos roncos, los alaridos, el sudor me volvieron loca y un exaltación me recorrió todo el cuerpo. Lo sentía por todas partes y volví a tener miedo. Ellos se corrieron frotando sus pollas dentro de mi matriz. Noté sus líquidos produciéndome escalofríos. Tenía la sensualidad de gallina. Era maravilloso. Se quedaron dentro de mí. Se tiraron diferente pedos. Me dio mucho aversión y tuve nauseas. Chicos nos vamos a la ducha- les colgante, y por una vez me hicieron cuestión. Les rocié con esencia y cambiamos las sábanas. Apagué la luz. Me besaban todo el periquete en la cara. Y apretaban sus caras contra la mía. Yo tocaba sus espaldas, sus pectorales, sus calvas. Me encantaba el roce de su piel. Sentirme dominada por la fuerza de dos hombres que parecían diez. Protegida. Eran tiernos bien que viciosos. No quería dejar de sentir su calor junto al mío. Por la mañana vi que sus pollas estaban duras. Sobre todo me enloquecía el bálano de Antonio. Quería que me diesen por culo. Y luego la doble penetración. Baje a la apoteca y compré un enema. Me lo puse. Me llené el ano de grasa. Antonio me la fue metiendo con mucha destreza. Entró con mucha facilidad. Yo quería que llegase inclusive el fondo. Me comenzó a doler una barbarie. Me acaricié el clítoris pero no lograba relajarme. José se puso a lamérmelo y así conseguí que la moza de Antonio entrase inclusive el fondo. Nunca creí que pudiese hacerlo. Tuve un nuevo orgasmo. Una vez dentro mi corazón se aceleró con congoja sexual. Me iba a penetrar por delante José. Llegamos a gastar terceto botes de óleo. Terminó asimismo dentro. Era la primera vez en mi vida que sentía una doble penetración. Para no aplastarme José se sujetaba con sus brazos que parecían los de una fiera. Se movía en círculos. Antonio no podía moverse. De modo que los que gozábamos verdaderamente éramos José y yo. Pero quería sentir de nuevo sus sudores a la vez. Como José era más fuerte decidí que él me penetrase por el culo y Antonio se quedase arriba. La penetración de la muchacha de José me hizo un daño horrible pero muchas gracias a la destreza de la mano de Antonio conseguí relajarme para que entrase toda. Cerré los ojos. Estaba completamente loca. Soy una ninfómana. Me penetró por delante Antonio. Entonces me di cuenta de que lo que acabábamos de hacer era mucho insano. Su chica había estado en mi culo primitivamente. Los golpes que pegaba Antonio no dejaban que José se moviese. Intentaron levantarme pero no podían. Definitivamente lo conseguimos en un sofá. Preferí la pene de Antonio por posterior. Iniciamos despaciosamente. José se movía en círculo. Pegué un clamoreo. Antonio me dio una golpe. Me hizo daño. Tranquilo cariño, tranquilo- le dije. Lo intentamos de nuevo. El calvario iba dando paso al placer inclusive que los movimientos se hicieron a modo en las folladas, probablemente más lentos pero hacía calor y el sudor de José me cayó en la boca y me lo tragué. Aquellos dos corpachones me volvían loca. Grandes y geniales a la vez. A partir de ese momento perdía la cuenta de las cosas. ¿Cuándo?, ¿cómo? ,¿qué?. De la doble penetración pasaban a metérmela por el culo y luego al coño y luego a la boca y se corrían exento parar. Me tragaba su leche. Tenía orgasmos en el clítoris, en la matriz, en el recto y no sé sabe en donde. No comimos nadie. Y en los intervalos quedábamos extasiados como si estuviésemos drogados. Así inclusive la tinieblas. Yo lo único que quería eran sus pollas en cualquiera de mis agujeros. Quedamos dormidos exento ducharnos y sin abrir las ventanas. Al amanecer consecutivo me pidieron que les dejase sentar sus culos sobre mi cara para que se los lamiese mientras ello se masturbaban. A ellos les encantaba y a mí igualmente. Un pesado llamó a la abertura. Fui a abrirla. Era otro chico negro y pelón. Éste quizás más joven. Tenía dieciocho años y yo le llamé Pedro. He traído condones- dijo. Deja eso ya- respondí yo-. Con eso yo no soy capaz de sentir nada. Ese era el grado de mi encelamiento. Pedro llevaba también un tatuaje. Su cuerpo era más juvenil y delgado. Quizás me gustaba menos pero en ese momento no me daba cuenta de su fuerte virilidad superior incluso a la de sus amigos debido seguramente a su edad. Su pene mediría unos veintidos centimetros. Me atraía mucho también la idea de encontrar dos energías tan juveniles como la suya y la mía explotando el sexo de esa manera y tan temprano.   Sus colores negros eran maravillosos. Sus olores, sus maneras de ser, sus culos, sus cuerpos, sus fuerzas, sus dotes. Pedro era muy listo. Por eso follaba despacio.   José me follaba por delante, Pedro por detrás y Antonio me follaba la boca. Habíamos estado practicando antes. Me la metía toda hasta lo más dentro de la garganta. Con un golpetazo seco así hasta que consiguió que tuviese un espasmo que culminaba en orgasmos múltiples cómo aqui que no paran de salir orgasmos por todos lados. Así con las terna pollas. Los movimientos pélvicos de José, la mansedumbre lenta de Pedro y los golpes de Antonio dentro de mi garganta hacían que mis alaridos cortados por aquella ente negra y larga no acabasen nunca. Lo que me provocaba los orgasmos en la garganta no eran más que la lascivia de sentir la gallina de Antonio de la que me había amado. Una mujer tiene orgasmos insospechados. Pedro hacía un gemido discontinuo pero bastante destemplado que no para de masturbase duro delante de su bovio. Sus sudores me tenían pegada e inundada. Sus malos olores llegaban a enloquecerme. Sus gruñidos, sus jadeos, sus gemidos, sus estridencias, sus ronquidos, sus voces elevadas de hombre. Les pedí que me llenaran de esperma y lo hicieron. Antonio y José quedaron desmadejados. Pedro siguió follándome por delante, esta vez vertiginosamente y alternando sus penetraciones en el culo y en mi boca y con corridas asaz habituales. Pero en los momentos de relajación me comía el coño y el culo. A veces cuando Pedro me follaba y yo estaba montada sobre él, José me lamía el culo. Luego me penetraba por el culo y José se encargaba de chuparme mi coño. Otra entidad que me hacía era menearme el clítoris con la fuerza de sus brazos. Sus fuerzas me dominaban y me sentía un pelele. Decidimos dejar la audición por cansancio. Me di cuenta de que la casa olía fatal. Que yo estaba empapada de churrete. Que la hamaca estaba llena de mis mojadas. Que las cortinas tenían orines. Que las sábanas tenían semen seco. Que me ardía el aguante de tragar secreción. Que el suelo estaba pegajoso. Que me tenía que blanquear los dientes. Limpiar todo antes de que viniesen mis padres. tias buenas videos porno  pajilleros videos porno orgias rubias 19 tu porno porno gratis abuelas videos xxxx xxx videos robados vidios porno gratis pornotube beeg keezmovies redtube.com xnxx pornhub pornmd tnaflix tube8 xhamster xvideos youporn actrices porno culos interracial mamadas orgias tetas amateur corridas jovencitas masturbacion pilladas anales hentai lesbianas morenas porno español asiaticas incesto maduras negras rubias Bueno inmediato termina la historia. Luego me contó que lo paso muy mal. Los excesos se pagan. Tanto mecánica, mental a modo emocionalmente pero desde luego que no se arrepiente de haber vivido una experiencia así. Que fue maravillosa.
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